lunes, 12 de mayo de 2014

Presentación


En el umbral misterioso del templo de Delfos existía una máxima que decía:

Te advierto quien quiera que fueres. 
¡Oh! Tú que deseas sondear los arcanos de la naturaleza, 
que si no hallas dentro de ti mismo aquello que buscas, tampoco podrás hallarlo fuera. 
Si tú ignoras las excelencias de tu propia casa, ¿cómo pretendes encontrar otras excelencias? 
En ti se halla oculto el tesoro de los tesoros. 
¡Oh! Hombre, conócete a ti mismo y conocerás al Universo y los Dioses.

La ciencia de la meditación tiene como piedra angular esta máxima de los antiguos griegos.